Excalibur

lunes, 19 de enero de 2009


Una valiente guerrera se encontraba mirando apaciblemente por la ventana de la habitación de un castillo jovialmente levantado alrededor de un sendero, el cual era el centro de un reino al cual protegió en tiempos oscuros y sangrientos.


Ella, había caminado en el campo de batalla, empuñando su espada con fuerza y sin temor a la muerte. Llevando presente todas las enseñanzas de su maestro, a su corta edad se abrió camino entre mortales espadas, flechas hachas y lanzas... derramó su sangre por el reino; por su rey y por su pueblo. Ahora en tiempos más tranquilos el rey le había dado la tarea de cuidar su única hija, a la hermosa princesa Merline.

El trabajo se le hacía grato, la paz volvió al reino y la princesa era una dama virtuosa a la cual ella protegía por real estima. Esa tarde como muchas otras, mientras que la princesa Merline tocaba el arpa en su habitación nuestra guerrera se encontraba mirando hacia las afueras del castillo por la ventana... pero más que fijarse en el paisaje, ella se fijaba en una persona. Sus ojos, cada tarde, solo podían mirar a aquel hombre a las afueras del castillo, que se sentaba a la sombra del roble más grande, el, que todos los días como un ritual retiraba su pesada armadura para descansar un par de horas. Sí, cada tarde ella dejaba de ser una guerrera para convertirse en una ilusionada doncella, suspirando por su amor: El que una vez fue su maestro.

Desde que era una niña aquel caballero la había tomado para entrenarla cuando ella lo había perdido todo. Aquel hombre le había dado una nueva razón para vivir y ella guardó en su corazón toda la gratitud que sentía durante muchos años. Había hecho una replica de su estilo de combate en ella, perfecta con la espada y la lanza. Por otro lado, ella había cosechado desde infante un puro amor por el...el cual nunca reveló.

Era de madrugada cuando los gritos de los guardias despertaron a todo el castillo, nuestra guerrera con la espada en ristre había escuchado los gritos "¡Secuestran a la princesa! ¡Cierren las puertas!". Como protectora de su princesa, a la flor que vio convertirse en una dama no podía quedarse de brazos cruzados, mataría a quien pensara alejarla de su pacifica vida. Detuvo al único malhechor del acto en el pasillo principal: el que conducía a la puerta de salida. La oscuridad no le daba clara oportunidad de verle el rostro a su contrincante, que llevaba al hombro a la princesa... el ladrón pareció conocer a nuestra guerrera y bajó de su hombro a la princesa, que al verse libre...extrañamente no volvió a los brazos de su protectora, sino que se hizo detrás del caballero para que el la protegiera.

Ante la expresión atónita de la guerrera, el secuestrador reveló su rostro bajando el capote de sus vestiduras: Su maestro. La confusión lo era todo, ya los guardas y soldados disponibles habían caído bajo su diestra espada, en el campo de batalla estaba ella, su maestro y la princesa que se aferraba a él...
Los amantes estaban en fuga.

"Déjanos pasar, Excalibur" Le dijo con esa voz tan inconfundible para ella.
Ella bajo la cabeza, como si un sin-numero se filosas espadas atravesaran su corazón, se lleno de amargura infinita. Reafirmó la espada con la diestra, elevándola mientras un fuerte NO llenó la habitación. Las lágrimas amenazaban asomarse por sus mejillas mientras que la princesa, detrás del caballero, pedía misericordia y recordaba todo el tiempo de amistad a la guerrera para que los dejara ir.

Excalibur no escuchaba mas que el sonido de su corazón romperse... "Solo saldrán de aquí, cuando yo haya muerto" les confirmo con voz seca a ambos.

Pero ninguno de los enamorados retrocedió; el que fue su maestro desenfundó la espada con la diestra y adopto una postura similar a la de ella "entonces, así se hará". Sólo dos soldados en pie, estaban a poca distancia, se miraban fijamente: Nuestra guerrera a un lado y el malhechor al otro. Toda su historia en común desde que se conocieron se resumiría en una batalla, en la que solo un amor podría sobrevivir... solo uno.
Fin~

2 comments:

Anónimo dijo...

No sé si vas a dedicar este blog completamente a esta historia, o solamente es un "one shot", pero debo decirte que es una excelente historia. Me encantó tu estilo de narración, además que tiene los tiempos justos (yo me alargo a veces en una misma escena, y eso hace que sea un tanto aburrido de leer), y el argumento también está bueno.

Ojala puedas retratarlos en un dibujo para conocerlos mejor, aunque creo que las imágenes son suficientes.

Un gran abrazo, gracias por seguir mi blog.

cya!

Tania

Anónimo dijo...

Hello...

Hacía siglos que no entraba al Blog y la grata sorpresa ha sido mayúscula al encontrar que subiste esta historia... ya sabes, me encanta como escribes o////o

Bueno, abrazos y me gustaría mucho poder seguir leyendo tus obras.

Cuidate mucho.